Rotores de elutriación

Un rotor de elutriación se ha diseñado para separar o concentrar suspensiones monodispersas de células o partículas simples (de un diámetro aproximado de 2 a 50 µm) según el tamaño. Un rotor de elución combina dos tecnologías de separación, por lo que sobre cada célula en la cámara actúan dos fuerzas opuestas:

  1. Fuerza centrífuga: Alejándola del eje de rotación. Este es el proceso de sedimentación bajo el influjo de un campo de fuerza centrífuga.
  2. Velocidad del líquido: Dirigiéndola hacia el eje de rotación, “elución en contraflujo”. Este es el proceso de separación mediante lavado.

La separación tiene lugar en una cámara de elución en forma de embudo. Mientras el rotor gira en la centrífuga, se bombea una suspensión de células a un caudal preestablecido desde fuera de la centrífuga en el rotor hacia el extremo estrecho de la cámara de elución. A medida que las células en suspensión se introducen en la cámara, se desplazan según su velocidad de sedimentación a las posiciones en el gradiente en las que los efectos que tienen ambas fuerzas sobre ellas se equilibran.

Las células pequeñas con velocidades de sedimentación bajas se lavan con rapidez hacia el eje de rotación. Estas células se lavan fuera de la cámara, hacia arriba a través del rotor, y hacia fuera hasta un recipiente de recogida. Las células algo más grandes o densas se desplazan atravesando la cámara con mayor lentitud y alcanzan un equilibrio en el límite de elución. Las células más grandes o más densas permanecen cerca de la entrada a la cámara donde la fuerza centrífuga y la velocidad del líquido son altas. Al aumentar el caudal paso a paso de forma gradual, fracciones sucesivas de células cada vez más grandes o densas pueden lavarse fuera del rotor y recogerse. El aumento constante del caudal en incrementos sucesivos elutriará finalmente todas las células de la cámara.